viernes, 4 de abril de 2014
El poder de un titular
viernes, 20 de mayo de 2011
El pueblo despierta
Ayer estaba harto de la información sesgada de Matías Prats y los periódicos del capital y decidí pasarme por Plaza Catalunya en Barcelona, aquello estaba ambientado, aunque no exageradamente, pero ambientado. Serían las 12 del mediodía y lo primero que vi fue a un chaval de mi edad hablando en italiano con unos turistas de aquel país y explicándoles la situación (juventud poco cualificada, ya se sabe). Entre barraca y barraca oía hablar a gente acaloradamente y de todas las edades (algunos muy jóvenes y otros muy ancianos), todos respetaban sus turnos de palabra y tenían un discurso valiente y sin ataduras (“banca pública”, “prensa manipuladora”, “políticos títeres de los mercados”). Aquella gente no hablaba de oídas, hablaba desde su experiencia, y es que nadie sabe más de política que los que están en la cola del paro o en la cola de un comedor social.
El pueblo español parece que ha despertado, pero lo ha hecho sin darse cuenta de cómo y sin nadie que lo haya guiado, ha sido algo espontaneo pero muy disciplinado. Los trabajadores de este país han identificado al enemigo, lo han hecho con claridad, y aunque algunos perros se esfuercen en señalar al inmigrante o al partido oponente no van a conseguir nada. El español sabe, o ha de saber, que el enemigo se llama “clase” de nombre y “burguesa” de apellido. El sistema político y judicial es solo una tapadera y un brazo ejecutor y garante de las libertades de la clase explotadora, y el español cada vez lo nota más. Las pruebas están ahí, les ha faltado tiempo a los lacayos del gobierno y de la panda de buitres que nos gobiernan en ayuntamientos, delegaciones y regiones, para decir que estas concentraciones vulneran la libertad de voto.
Lo que no parecen entender o quieren hacer creer a los demás que no entienden es que al pueblo ya no le importa su juego, porque hay que llamarlo así. El hecho de que cada cuatro años tengamos que escoger un perro faldero de los poderes económicos y financieros para que nos sodomice ya no atrae a la gente, la liturgia se va a quedar en eso. ¿Son los políticos representantes del pueblo? Evidentemente que no, ni lo es el señor Camps, ni lo es Zapatero, ni lo es el alcalde de mi pueblo, yo me siento más representado por los miles de trabajadores y trabajadoras que están en las calles hoy y que exigen (con profundos matices ideológicos) que la crisis la pague el que la ha generado.
La tropa de mantenidos a sueldo doble (nuestro y de los lobbies) cacarean con la libertad de voto o se culpan unos a otros de lo que ocurre. Así la señora “Condesa de Madrid” se preguntaba hoy “¿Qué pasaría si los militantes del PP se concentraran en Ferraz?”. Yo te contesto Esperanza. Los militantes del PP no se concentran en Ferraz porque ya te encargas tu de que no se concentren, es más, tu misión es que se desconcentren, que se evadan de la realidad, les privatizas el agua de Madrid y te adoran como a una diosa (que eso sí, no llega a fin de mes con 8000€). Lo mismo pasa con el resto de la clase política bipartida en dos cabezas cual águila bicéfala. ¿Representará Cospedal a los Castellano-Manchegos cuando gane las elecciones? Evidentemente solo hay que mirar las nóminas.
No hay que hacer caso de la televisión ni radio ni prensa escrita, ni entrar en las discusiones de siempre, hay que renovar el patio, y eso se hace sacando primero la basura. De todos modos no olvidemos que los políticos son solo los ejecutores de los dueños del cotarro, que tienen nombre y apellidos (como bien hizo denunciando la UJCE, con su famosa campaña). Ni siquiera la todopoderosa Merkel (a la que estos días hemos visto su tiente mas racista y neonazi) es independiente, sirve bien a sus dueños que son los banqueros y financieros alemanes.
Aquí en España ha empezado algo, quizá quede en nada, o quizá sea el inicio de algo más grande, yo por mi parte, apoyo y apoyaré todo lo que haga el pueblo por sí mismo.
¡Abajo la dictadura de los mercados y banqueros!
¡Viva el pueblo trabajador y organizado!
miércoles, 14 de abril de 2010
14 de abril
Como la mayoría más o menos conocemos algo sobre ello, no lo voy a hacer. Pero por lo que no lo voy a hacer realmente es porque ese periodo, que comenzó hace hoy 79 años, no es ahora ya sino el recuerdo del que no debemos olvidarnos, la llama que no debemos dejar apagar, la memoria que aunque no sea nuestra, debemos no dejar morir. Aparte de cada dato objetivo de ese corto pero intenso periodo, lo que debe posarse en nosotros es el fondo de todo aquello.
Debe posarse en nosotros los valores, la ética indiscutible que nació basada en palabras como democracia real, pluralidad, libertades, resurgimiento de la cultura, poesía, intelectualidad, educación, libre desarrollo de las ideas, justicia social ...
Eso significó República.
Y aunque han pasado 79 años de aquello, ese fondo, en nuestro contexto actual, sigue siendo vigente, la voluntad de todo lo mencionado sigue viva, pues sabemos que no hemos conseguido ni hemos profundizado en gran parte de ello, y somos conscientes de lo que sabemos que podríamos ser capaces de lograr.
No se si pasa o no por una bandera tricolor estos anhelos, solo se que sí está en nuestras manos, y también que, muchas veces, los símbolos son los que encierran valores e ideas que hacen resucitar utopías que sí son posibles, y son el motor que mueven muchas mentes dormidas.