sábado, 28 de abril de 2012

La violencia




¿Es necesaria la violencia para hacer política? Esta sola pregunta puede causar urticaria a muchos liberales enamorados de la “inviolabilidad de la libertad y de la vida humana”, no pretendo que ellos se lo pregunten (conozco su hipocresía en condenar unas violencias y jalear a otras), mi pregunta ha de ir dirigida a los futuros revolucionarios. Aquellas personas que quieran honestamente cambiar las cosas en este mundo podrido, en uno u otro momento, han debido de hacerse esta pregunta que vamos a intentar contestar. ¿Cuál debería ser la postura de los marxistas-leninistas ante esta cuestión? Voy a intentar dar mi opinión sobre el asunto.

Breve repaso histórico:

Primero que todo, hay que señalar que todos los cambios de calado en la historia de la humanidad han venido de la mano de la violencia (sobre todo de la violencia de masas). ¿Qué país no ha vivido revoluciones? ¿En qué país los campesinos no han quemado las fincas de sus dueños? ¿En qué país los obreros no han utilizado la insurrección armada para la conquista política del poder? No hace falta que hablemos claro está, de la violencia de la clase explotada, podemos hablar de la violencia de clases poseedoras y acomodadas entre ellas, porque la violencia política de masas, siempre es lucha de clases. La burguesía francesa e inglesa sabe esto que digo mejor que ninguna otra. ¿Cómo conquistaron los comerciantes y tenderos franceses el poder político en su país? Por medio de la guillotina y apoyándose en las masas. La burguesía ha utilizado para alcanzar su actual dominio la violencia política de masas, que hoy tanto condena. Trotsky decía en 1905 que:

“¿En qué otro periodo se elevó la democracia burguesa a tal altura, encendió una llama tal en el corazón del pueblo como lo logró la democracia jacobina, Sans-culotte y terrorista de Robespierre en 1793?”

Esta afirmación, que todo marxista debería conocer, reconoce el pasado revolucionario de la clase hoy poseedora, la capitalista, reconoce que sus inicios como clase revolucionaria van de la mano del proletariado naciente. ¿Acaso fueron los pequeñoburgueses parisinos los que mayoritariamente cogieron las armas en su revolución? ¿Fueron únicamente ellos los que asaltaron la Bastilla? ¿Eran burgueses los habitantes del Arrabal de Saint-Antoine? Parece claro pues, que los inicios de la burguesía como clase poderosa, como clase dominadora, vienen de la mano del proletariado ya que en aquel momento el enemigo era común, el viejo régimen.

Desde aquel momento las cosas han cambiado, la democracia burguesa se asentó en Europa y se consolidó en los EEUU. El imperialismo del siglo XIX extendió la barbarie capitalista por todo el globo arrasando culturas, pueblos y vidas humanas. Las respuestas de estos pueblos fueron también violentas, y con toda la razón, pues por medio de la represión se les sometía. Así, llegamos a las revoluciones proletarias de 1848, pero sobretodo a la más gloriosa de las revoluciones del siglo XIX, la tentativa comunal de los parisinos en 1871. La comuna de París se convirtió en la primera revolución, o mejor dicho, en el primer gobierno obrero de toda la historia con perspectivas fuertes de extenderse por todo el Imperio. Las hienas burguesas de Thiers y de los Versalleses aplastaron esta tentativa del proletariado parisino y mataron a 30.000 obreros, pero dejando de lado esto hay que preguntarse: ¿Fue la Comuna una tentativa violenta de conquista del poder? ¿Se decretaron medidas represivas, y sobretodo, eran necesarias?

Estas preguntas son muy importantes, porque sobran en el movimiento obrero de hoy algunos que como Kautsky o Ebert en el siglo pasado, dicen que la comuna fue poco más que una tentativa democrática de los “ciudadanos de París”. De esta forma, consiguen prostituir la causa de los comuneros y engañar a los revolucionarios de hoy. La comuna decretó leyes profundamente violentas, profundamente terroristas (en el sentido más jacobino de la palabra) para con sus enemigos. ¿Esto es reprochable? ¿Podemos condenar a los que fusilaban y ahorcaban a los traidores, espías, contrarrevolucionarios y asesinos del pueblo? Mientras se había enviado a hornadas de obreros a morir por los intereses estúpidos de Napoleón III nadie se cuestionaba la “sagrada vida humana”, pero cuando los que caían en los paredones y las fosas comunes eran burgueses millonarios, agentes de la reacción o generales con las manos manchadas de sangre, la cosa cambió. París y su Comuna asestaron golpes duros a Thiers y a sus bandidos pero no fueron suficientemente contundentes, pues les dejaron reagruparse a las afueras de la ciudad y ese fue su fin. Entonces parece ser que hasta 1871 todas las tentativas de rebelión de masas (ya fueran intereses burgueses o proletarios los que las empujaban) venían de la mano de la violencia.

La lección más dura que los obreros del mundo nos hemos llevado en nuestra lucha por la emancipación, ha sido la Revolución Rusa de 1917. Sin duda, es la mayor revolución de todos los tiempos, por su calado, por su ejemplo, por su novedad y por su rápida evolución. Citaré nuevamente a Trotsky, en su obra sobre la revolución, para que podamos ver claramente el cambio llevado a cabo por los obreros, soldados y campesinos rusos:

“En los dos primeros meses del año 1917 reinaba todavía en Rusia la dinastía de los Romanov. Ocho meses después estaban ya en el timón los bolcheviques, un partido ignorado por casi todo el mundo a principios de año y cuyos jefes, en el momento mismo de subir al poder, se hallaban aún acusados de alta traición. La historia no registra otro cambio de frente tan radical, sobre todo si se tiene en cuenta que estamos ante una nación de ciento cincuenta millones de habitantes.”

¿Este “cambio de frente tan radical” se llevó a cabo sin violencia? Es evidente que no, aunque es cierto que esta violencia que se tuvo que llevar a cabo, no tuvo que ver con la conquista física del poder, sino con su conservación y con la implantación del socialismo. El joven gobierno de los soviets llegó al poder deteniendo a contrarrevolucionarios y fusilando a junkers y batallones de la muerte, no obstante, esto no se puede catalogar de violencia a gran escala. Lo que sí que se debe catalogar como violencia a gran escala y lucha por conservar lo que la revolución había conquistado, es la Guerra Civil que los terratenientes, capitalistas e imperialistas extranjeros decidieron desatar en Rusia. Esta lucha sí que exigió al gobierno del proletariado y de los campesinos, medidas violentas, medidas de guerra y de represión que se pueden catalogar como brutales. Los ejércitos blancos y extranjeros (los Kolchak, Yudenitch y demás) fusilaban y mataban todo lo que pasaba por delante de sus ojos, sus espías y saboteadores boicoteaban la economía de guerra bolchevique, el país estaba asolado por el hambre, por las matanzas y por los crímenes. ¿Ante una situación de agresión tan grave, se podía actuar de forma pacífica, conciliadora? No, y esto lo entendieron bien los soldados del Ejército Rojo, que pese a estar agotados de combatir en la Gran Guerra imperialista de 1914, decidieron seguir luchando por defender a los soviets. El gobierno bolchevique, empujado por las circunstancias, tuvo que tomar medidas que jamás hubiera pensado, establecer una disciplina férrea en el ejercito, organizar una jerarquía militar (aunque no como la zarista o la de Kerenski, pues esta, era útil a los obreros)…etc.  

No tardaron los falsos socialistas de la II Internacional, los que habían votado a favor de los créditos de guerra, en condenar las actuaciones de los bolcheviques por “violentas y antisocialistas”. A estas acusaciones Trotsky, organizador del ejército rojo contestó de la siguiente forma:

“¿No lo comprendéis, falsos devotos? Pues os lo explicaremos. El terror del zarismo estaba dirigido contra el proletariado. La policía zarista estrangulaba a los trabajadores que luchaban por el régimen socialista. Nuestras Comisiones Extraordinarias fusilan a los grandes propietarios, a los capitalistas, a los generales que intentan restablecer el régimen capitalista. ¿Percibís este... matiz? ¿Sí? Para nosotros, los comunistas, es por completo suficiente.”

Parece que podemos concluir con esta idea, que la burguesía y el proletariado, si han tenido la verdadera voluntad de luchar por sus intereses de clase, lo han hecho a través de la violencia, y cuando no lo han hecho suficientemente han sido derrotados por sus enemigos, que si comprendían este principio. La pequeña burguesía francesa, inglesa, rusa, americana, latinoamericana y en general la del mundo entero que la haya visto florecer, ha recurrido a métodos violentos. Así también, los obreros y campesinos, en infinidad de países han luchando con mosquetes y cañones contra sus carceleros. Lo importante de la historia, es que su estudio nos enseña a prevenir el futuro, sus lecciones nos preparan para la inminente lucha entre el capital y el trabajo. Es cierto que abundan algunos que hablan de revolución y pretenden llevarla a cabo sin atender a las lecciones del pasado, ponen como ejemplo la lucha por la independencia de la India, o la conquista de los derechos civiles en los estados unidos. A todos ellos hay que contestarles dos cosas: la primera es que estos ejemplos no constituyen ningún cambio en la clase que ostenta el poder, y por tanto, no se les puede catalogar de revoluciones profundas (en los términos que nosotros le damos aquí), el que no lo quiera ver que intente averiguar cuál es la clase que gobierna en India o en EEUU y verá lo que estoy diciendo. En segundo lugar; los métodos de lucha elegidos son libres por cada clase, pero los resultados son palpables y no son resultado de la elección, es necesario mostrar las evidencias históricas a estas personas, en su mayoría honestas y consecuentes, pero aún idealizadas por la mentira de “poner la otra mejilla”.

Violencia individual o violencia de masas:

Lo más importante a destacar de esta cuestión es la lucha entre los anarquistas (una parte de ellos) y los socialistas científicos. Los primeros fueron terroristas individuales muy experimentados, el anarquismo del siglo XIX y principios del siglo XX (o mejor dicho, una parte de él) recurrió a menudo a grupúsculos terroristas reducidos con los que hacer ataques puntuales a las bisagras del sistema capitalista, aunque esto pusiera la vida en peligro de obreros y civiles. Esta actividad no solo es contraria a la legalidad burguesa y al sentido común, sino también al socialismo. Los terroristas individuales son unos ignorantes de poca monta que apenas comprenden el carácter espontaneo de su lucha, son capaces de echar a perder y dar munición a los capitalistas para ser ellos la punta de lanza del movimiento revolucionario.

El anarquismo en general, tan equivocado en sus posturas organizativas de la revolución, ignorando la vertebración del movimiento obrero en un partido de nuevo tipo, tendía  a caer en los sueños infantiles y pequeñoburgueses de la “propaganda de la acción”. Creían que los actos terroristas individuales animarían a las masas a seguirles, harían saltar la superestructura burguesa por los aires. ¿Acaso estos “revolucionarios” no conocen la influencia de la burguesía en las masas? ¿Creen que un obrero idiotizado por la prensa, la iglesia, la propaganda y los discursos democráticos durante 200 años de dominio capitalista va a despertar porque disparen a un gendarme de la reacción cuando salga de su casa? Los comunistas denunciamos estas tácticas estúpidas, innecesarias y negadoras de la organización y encuadramiento proletario dentro del partido de nuevo tipo. La revolución no se producirá jamás detonada por los ataques terroristas a alguno que otro peón del capital, sino por la acción conjunta de la clase obrera y campesina bajo dirección del Partido, actuando este como vanguardia, y no a rastras de las masas, como parece que pasa actualmente en algunos lugares de Europa.

Los comunistas y el pacifismo:

¿Somos los comunistas bestias sedientas de sangre que llamamos a la violencia para lograr nuestros objetivos políticos? Para nada. La violencia solo debe de utilizarse bajo estas dos premisas: ante cualquier ataque de la reacción (y proporcionado a este) y de mano de las masas. ¿Esto qué quiere decir? Los comunistas no deseamos la violencia, los obreros y campesinos de bien la aborrecen y la repudian, pero esto no quiere decir, que neguemos su papel en la historia y que reivindiquemos su uso en situaciones de vida o muerte, de liberación o de derrota. Incluso el premio Nobel de la paz, el señor Obama (que ya tiene guasa el asunto) dijo en su discurso al recibir el galardón que las hordas hitlerianas no se hubieran detenido sin violencia. Los socialistas científicos repudiamos la violencia, la condenamos, la aborrecemos, no la queremos usar en ningún caso, pero jamás diremos a las masas que luchen contra sus carceleros que no la utilicen para este fin.

Marx, Engels, Lenin y otros pensadores marxistas han declarado en muchas ocasiones que lo “deseable” es que la revolución sea llevada por medio de actos “lo más pacíficos posibles”. Esto es así, es nuestro deseo, pero si nos los truncan los defensores de lo antiguo en el momento en que lo nuevo se abra paso, la gente responderá. La violencia del capital contra el trabajo es despiadada, más aún en momentos de crisis económica, la explotación se acentúa, los desahucios, los despidos, el agotamiento de prestaciones por desempleo, la subida de impuestos al pueblo, la desprotección de servicios sociales, la represión policial y judicial se agudiza. Esta violencia que no veremos condenada por los liberales modernos, se ceba con la clase trabajadora, el hambre y la miseria se llevan cebando con los pobres del mundo desde que salimos de las cuevas, y no parece que a nadie le importe.

Es por ello, que bajo mi punto de vista, los comunistas del mundo entero hemos de proclamar a los cuatro vientos que:

- La violencia es el pan de cada día contra los parados, trabajadores, pobres, miserables y desposeídos.

- Que la ley protege y ampara siempre que puede a los violentos de la clase poseedora.

- Que no tenemos derecho, como clase, al uso del terror individual y que solo las masas de obreros y campesinos cuando luchan por su liberación y por su pan pueden ser dignas del uso de esta violencia. Las constituciones liberales hablaban del “sagrado derecho a la insurrección”, no es algo que nosotros inventemos.

- Que la historia nos enseña que los cambios de modelo y de poder son inevitablemente y lamentablemente violentos.

Esto se puede resumir en la consigna tantas veces repetida. “paz entre pueblos, lucha entre clases”.

miércoles, 4 de abril de 2012

Sobre la violencia y los presupuestos:



El Consejero de Interior de Catalunya ha dicho que hay una cierta “connivencia intelectual” con la violencia y para ello prepara endurecimientos de condenas, prisiones preventivas, regulación del derecho de reunión…etc. En cierto modo el “Conseller” tiene razón, solo que hay un pequeño error de enfoque, él se refiere a la violencia del pasado día 29 de Marzo, yo no me referiré a esa. La única connivencia intelectual con la violencia que yo veo en este país es esa que justifica los draconianos ajustes en la sanidad, la educación, la reforma laboral, los rescates, las amnistías fiscales, las cargas policiales y las detenciones injustificadas. Esa es la violencia que desde hace casi 4 años el pueblo español está soportando con incomprensible calma.
Esta clase de violencia no es como la que hacen los proletarios, esta es mas sigilosa, mas velada, mata sin manchar, es lo que algunos llaman la violencia estructural del capitalismo. ¿Aplicamos la ley de la Kale Borroca a los banqueros, corrompidos, mafiosos, parásitos y torturadores? ¿Damos a los ciudadanos una cámara para que graben los abusos de la policía y los denuncien en Internet? ¿Encarcelamos e incomunicamos a Urdangarín? ¿A caso no es violencia lo que todos estos cometen? Los acontecimientos ocurridos en Barcelona el día 29M pueden haber sido protagonizados en parte por personas que únicamente buscan el alboroto y la destrucción, pero estoy seguro que cada vez hay más jóvenes y trabajadores que se sienten empujados a realizar esta clase de actos. Bajo mi punto de vista, aún es una inmensa minoría de la gente la que actúa así, pero si el gobierno opta por la represión se puede dar una escalada donde tiene las que perder.
Todo esto que digo, la base de mi argumentación, se ha reforzado fuertemente con la presentación y el desglose de los Presupuestos Generales del Estado. Aquel que sea capaz de echar un vistazo a esta provocación ignominiosa y no sentir arcadas o no la entiende o no tiene corazón. Aquí ponemos un breve resumen de algunos recortes (faltan muchos más):
-Pagaremos el 2.7% de nuestro PIB en intereses de la deuda (28.000 millones de euros). Esta cantidad supera el total del recorte hecho por el gobierno en estos presupuestos.
-La educación sufre uno de los mayores hachazos jamás vistos con un 22% de recorte, sobretodo la enseñanza universitaria (62% menos de inversión), lo que deja en una situación de precariedad absoluta el ya exiguo sistema educativo español. A esta puñalada que hiere mortalmente a la educación pública hay que añadir la rebaja en las subsaharianas becas, pero no nos preocupemos, los hay que se salvan de la quema. Las escuelas concertadas reciben un poquito más de dinero (0.60%) de todos los currantes para que puedan ganar a los clientes descontentos de la pública y forrarse.
-En la sanidad a parte de implantarse el copago en breve, se recorta el gasto en un 7%, sobretodo políticas de salud pública y calidad. Que decir que esto aumentará la precariedad del sistema público de salud y aumentará colas y negligencias, lo que conllevará un engorde de las mutuas privadas.
-La Investigación y el desarrollo, el tan cacareado I+D+i, sufre un recorte del 25%. Todo esto, después de decir que es el futuro de nuestra economía. Nuestros científicos van a tener que salir por patas de este país porque aquí sino vas a Gran Hermano o no te preña un torero no se te valora profesionalmente.
-El fomento del empleo (véase políticas activas, cursillos…etc.) también es recortado. Alguien podría pensar: ¿El país con más paro del mundo industrializado no debería de invertir en esto precisamente? Es posible, pero aquí lo hacemos a las bravas, y le metemos un recorte del 21.3%. Además, el gasto en prestaciones por desempleo se reduce un 5.5% (ya me dirás de donde si habrá 600.000 parados más).
Hay que decir que el gobierno ha sido bastante benevolente con algunas otras partidas como la promoción de la fiesta de los toros (que a pesar del recorte en cultura queda intacta), la Iglesia (que seguirá recibiendo 11.000 millones de euros y no hará falta que pague impuestos de bienes inmuebles) o la entrañable y campechana casa del Rey (que le quitan el 2% de la asignación que nos contaron que recibía).
Toda esta situación de agresión y de saqueo, esta transfusión de riqueza cuenta con una connivencia intelectual (como dice el señor Puig). Los que dan cobertura a todo este crimen deberían de ser encausados y juzgados, pero no lo serán. Desde aquí mi mas sincero desprecio hacia ellos.

sábado, 31 de marzo de 2012

Manual del ciudadano "normal"

1- Para ser un ciudadano normal lo primero que tienes que hacer es dejar de pensar por ti mismo, intenta por todos los medios informarte a través de las grandes compañías de comunicación. Rechaza cualquier prensa alternativa por “anormal”, y si te siguen insistiendo dices que es propaganda e inhíbete de la discusión diciendo que “no te metes en política”.

2- Es importante que si eres un estudiante universitario tires a la papelera los folletos de los estudiantes “anormales” y cojas con entusiasmo todas las octavillas de fiestas universitarias (esas que están llenas de colorines y que tienen un montón de dibujos y tías en bolas, es mejor que leer una parrafada sobre política “anormal”). Si eres un revolucionario extremo y acabas interesándote por la política, recuerda que has de hacerlo en los cauces normales, ni se te ocurra acabar con gente sectaria o que no comprende el interés general.

3- Si eres un trabajador asalariado, pasa de follones, tú no vas a hacer política en tu centro de trabajo, vas a trabajar. Acepta sin rechistar cualquier requerimiento que tu “emprendedor” te diga (horas extras, bajadas de sueldo, movilidad, cambios de categoría profesional…etc.) Aunque con la reforma laboral que hemos aprobado los “normales” no tienes otra opción que tragar.

4- Si algunos compañeros tuyos que no son “normales” se dedican a hacer lo contrario al punto anterior, pasa de ellos y frivoliza con sus reivindicaciones con frases como: “el revolucionario de pacotilla”, “yo necesito el curro”, “no me ralles la cabeza” o “soy libre de hacer lo que yo quiera”. Si sientes la tentación de escuchar sus argumentos, ves rápido a ver Telecinco, cómprate el ABC o El País, y si aún no te sientes curado del todo, consulta con tu jefe o con Hermann Tertsch

5- Si surge una conversación en la que algún “anormal” se introduce, desconecta de todos sus argumentos. Como medidas de autodefensa puedes recurrir a: “mira como están en Cuba” (no importa que te demuestren lo contrario), y si esto no surte efecto, prueba con “en la URSS se morían de hambre” (si no sabes lo que es la URSS consulta con Hermann Tertsch).

6- Cuando se celebren elecciones en tu pueblo, tu región o en el conjunto del país, has de ir como un buen ciudadano a votar. El problema es el siguiente. ¿A quién votar? Simplemente has de poner la televisión unos días antes de las elecciones y ella te dará dos opciones, no importa cuál de estas dos escojas, ambas están permitidas para la gente normal. Si aún así deseas explorar otras opciones, vota a partidos de gentes normales (sabrás que son normales si en sus programas electorales no aparecen las palabras siguientes: comunismo, clase obrera, proletariado, burguesía). Si hojeas un folleto y aparece alguna de estas palabras deséchalo rápidamente. Recuerda que la democracia es fantástica y que nos permite votar cada 4 años, así que intenta ceñirte a esos plazos para pronunciarte políticamente.

7- Una persona normal debe ser individualista y tener horchata en lugar de sangre, así que si ves alguna injusticia de cualquier tipo has de reaccionar siguiendo este ejemplo: si ves a un mendigo que pide por la calle dices “búscate un trabajo, esta sociedad da oportunidades a todo el mundo.” El ejemplo se puede extrapolar a pobres, inmigrantes, madres solteras y trabajadoras…etc.

8- Aprende a dar gran valor a las estupideces sin importancia, valóralas como si fueran más importantes que tus derechos como ciudadano. Por poner un ejemplo; has de ser capaz de llorar si tu equipo de futbol baja a segunda división, pero has de sentir total indiferencia ante un despido de un compañero, o ante el hambre en el mundo (si te cuesta esta última, consuélate pensando que tú no puedes hacer nada por remediarlo).

Si sigues todos estos consejos te habrás convertido en un miembro normal y productivo de esta sociedad, todo te irá bien y serás muy feliz. Si esto no sucede o crees que no sucede, consulta con Hermann Tertsch

sábado, 24 de marzo de 2012

HUELGA GENERAL 29M



¿Por qué hay que hacer Huelga?
La situación en España se está volviendo cada vez peor para las clases trabajadoras y populares a la luz de los últimos acontecimientos. Aunque vivamos en una continua desinformación fomentada por la dictadura política y mediática actual es ya imposible ignorar los hechos. Los trabajadores y trabajadoras están siendo golpeados por la peor crisis general del capital que se ha visto desde hace 90 años, ante ella, las oligarquías de distinto pelaje ponen a salvo sus privilegios y sus costumbres, mientras condenan a millones de obreros y obreras a la miseria. Cuando digo miseria que nadie crea que es una frase hecha para reforzar mi argumentación, puesto que me baso en hechos, en hechos que se respaldan con datos objetivos. Estamos en un país con 11 millones de pobres, 5 millones de parados, donde el 60% de los obreros son “mileuristas” (y suerte tienen si llegan a esa cantidad), donde casi 30.000 familias pasan hambre real…etc. A estos datos podemos contraponer otros: las 200 familias más ricas de España suman un patrimonio estimado de 135.000 millones de euros, el fraude fiscal de las grandes fortunas en España supone 64.800 millones de euros (el 72% del total del fraude), la corrupción política generalizada ha costado al contribuyente casi 4.000 millones de euros en los últimos 10 años…etc.
Así está la cosa señores, una clase posee las riquezas, las fábricas, las tierras, se lleva las subvenciones de la UE, hace proyectos megalómanos, tiene dinero en paraísos fiscales…etc. mientras la otra vive de trabajar como burros (después de Grecia somos de los que más horas trabajamos) por un salario miserable y por condiciones medievales. A todo lo que ya hemos dicho, a la miseria inherente en el capitalismo, a la desigualdad y a la explotación hay que añadirle algo más: la Reforma Laboral. Este ha sido claramente el mayor ataque social y laboral que han recibido las clases populares en España desde hace decenas de años (con el franquismo triplicábamos los derechos laborales que tendremos con esta reforma). Esta abominación se hace bajo el amparo del gobierno de los banqueros y de la patronal que la presentan como necesaria para la creación de empleo (quizá se refieren a los 600.000 parados más que habrá este año según reconocía el propio Ministerio de Economía).
Esta reforma laboral está más que explicada en multitud de lugares (incluso en este blog hicimos un intento en cuanto salió en el BOE) pero no está de más recordar algunas de sus perlas:
·Se abarata el despido salvajemente de 45 a 33 días, que en la práctica será de 20 (al aludir incluso descenso de “beneficios”). En algunos casos se puede llegar a 12 días (porque 8 los paga el fondo de garantía salarial).
·Se facilita y se dejan sin ningún tipo de fuerza los convenios de sector y de provincia, anulando cualquier tipo de fuerza conjunta de la clase trabajadora para negociar sus condiciones de trabajo. Esto se presenta como dinámico y flexible pero supone el desamparo de millones de trabajadores que antes podían acudir al convenio para garantizarse algunos derechos.
·Se podrá despedir por más causas, entre ellas, las bajas justificadas. Si un trabajador en el transcurso de 2 meses tiene dos bajas (aunque estén justificadas) de más de 9 días, este trabajador podrá ser despedido con 20 días. Esta medida no contempla ningún tipo de atenuante para colectivos más vulnerables a la agresión del patrón (sindicalistas, mujeres embarazadas…etc.)
·Se pone en circulación un nuevo contrato que permite el despido libre gratuito y sin preaviso durante un año de duración. Este contrato se llama de “emprendedores” pero se podrán acoger a él todas las empresas que tengan menos de 50 trabajadores aunque lleven montadas 15 años (no sé si es muy emprendedor esto).
·Se privatiza el SEPE (antiguo INEM) y se deja entrar el capital privado y las agencias de colocación temporal (ETT) en el “negocio” de la búsqueda de empleo. Mientras los obreros se matan 6 o 4 horas cada día buscando trabajo y un plato de comida estás agencias podrán ofrecerles verdaderas mierdas envueltas en papel de regalo y con la amenaza de que no se podrán rechazar más de 3 si no se quiere perder la prestación (aunque el trabajo sea en Laponia por 500€). Además, se subordina a los parados a obedecer a estas agencias privadas (sello del desempleo, acudir a cursillos…etc.).
·A los parados se les empieza a considerar mano de obra esclava capaz de hacer trabajos forzados a cambio de su derecho al cobro del desempleo, por ello se abre la puerta a que los desempleados realicen trabajos para la comunidad (y si con esto se ahorran unos cuantos planes de ocupación con los derechos laborales que conllevan pues mejor que mejor).
Estas son las razones que los trabajadores y trabajadoras tenemos encima de la mesa para precarizar y destruir nuestro futuro. Cuando los perros sobornados a millones os digan que los piquetes informativos de los obreros son una coacción pasadles el enlace de la Web "29M sin miedo", decidles cuales son los piquetes en este país. ¿Por qué se habla de unos y no de otros? Millones de obreros no van a poder secundar la huelga por miedo a ser despedidos, reprendidos o amenazadas continuamente por los patrones y alguno de sus mandos intermedios, para ellos nuestro ánimo y nuestra fuerza para poder plantarse ese día y decir ¡NO VOY A TRABAJAR!
¿Las Huelgas no sirven de nada? El ejemplo de “la Canadenca”:
España ha sido un país que ha tenido una brava clase obrera, nuestros padres y abuelos han luchado durante cientos de años por su derecho a vivir como personas y no como animales. Hoy día esta historia de lucha y de sangre se menosprecia por sus propios herederos, por los propios obreros. ¿Es esto culpa de ellos? Parece claro que no. Muchos años de manipulación y de unos sindicatos entreguistas y sobornados por la patronal y el estado burgués han hecho que una larga tradición de lucha se pierda y estemos donde estamos hoy: en la pasividad extrema. Todas las manifestaciones y huelgas de obreros y obreras cuentan con críticas despiadadas del 90% del arco parlamentario burgués, algunas más veladas y otras más directas. Los medios de comunicación presentan a los sindicalistas y a los obreros comprometidos como terroristas que amenazan el orden y la “vida cotidiana” (se referirán a la suya, porque la de los demás ya está más que amenazada).
Ante estas críticas tolerancia cero, denuncia absoluta de todas las mentiras promovidas por la prensa liberal y lacaya de los capitalistas. Es necesario explicar las verdades del movimiento obrero a los actuales trabajadores, decirles que si hoy pueden vivir como personas y no como bueyes de tiro es porque “unos cuantos violentos” lucharon por ello, algunos con su vida. Los idiotas, ignorantes y siervos de la gleba que creen que la libertad y el pan es poder echar un papel en una urna para elegir a un nuevo consejo de administración de la clase burguesa pronto caerán en su error. La democracia consiste en que la mayoría seamos dueños de todo, no en que trabajemos para los dueños de todo.
Aquellos que hemos leído episodios heroicos sobre las luchas en España conocemos la huelga general de “la Canadenca” de 1919. Esta empresa eléctrica forzó al establecimiento de la jornada de 8 horas (aunque hoy eso de las 8 horas sea un chiste, cuando se están trabajando hasta 12 y 13 en algunos sitios). ¿El gobierno se dio cuenta de que los obreros necesitaban descansar más tiempo? ¿Fueron los patronos los que comprendieron, cual Elton Mayo, que los trabajadores debían llegar descansados de casa? No. Los obreros de Barcelona se lo hicieron comprender a la fuerza. La huelga dejó a Barcelona sin suministro eléctrico, esto hizo pensar a los patrones que la ciudad se opondría a los huelguistas, nada más lejos, secundaron más y mas violentas huelgas por toda la ciudad solidarizándose con los obreros despedidos y represaliados y obligaron al gobierno a claudicar si quería mantener el orden en la ciudad. La huelga duró un mes y concluyó con la jornada de 8 horas para los obreros de la fábrica, la readmisión de los despedidos y el pago de una parte de lo no cobrado durante el paro masivo.
Para aquellos que quieran justificar su esquirolismo y su traición de clase con excusas falsas y propias de operarios lamebotas, que sepan que los obreros de 1919 les llevan un siglo de ventaja en dignidad y en conciencia de clase.
Las huelgas generales son los métodos de presión no revolucionarios más importantes de la clase trabajadora. Sin ellas, no hubiéramos conseguido nada de los que hoy disfrutamos (si alguien cree que los privilegiados lo hubieran hecho voluntariamente tiene un grave problema), es de gran importancia defenderse ante los ataques disfrazados de paternalismo imperialista. Los obreros estamos asustados, nos vemos débiles, nos vemos pocos, pero hay que demostrar que somos todo lo contrario, hay que pensar en las palabras del Che:
Esa ola irá creciendo cada día que pase. Porque esa ola la forman los más, los mayoritarios en todos los aspectos, los que acumulan con su trabajo las riquezas, crean los valores, hacen andar las ruedas de la historia y que ahora despiertan del largo sueño embrutecedor a que los sometieron.
Porque esta gran humanidad ha dicho “¡Basta!” y ha echado a andar. Y su marcha, de gigantes, ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente.
¡¡Todos a la calle el día 29M!!
¡¡Abajo la reforma laboral del gobierno de los banqueros!!
¡¡Abajo los piquetes patronales!!
¡¡VIVA LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES /AS POR SU DIGNIDAD!!